Como todos sabemos, en China se ha desarrollado una hazaña de diseño e ingeniería en el epicentro del brote del COVID-19: un hospital construido en solo 10 días. El 23 de enero había una explanada donde desde el 2 de febrero está el hospital Houshenhan con capacidad para 1.000 camas. En total han sido más de siete mil obreros los que han participado en esta construcción récord de 25.000 m2. Día y noche las excavadoras y los remolques han ido moviéndose para que pudiera inaugurarse a tiempo. Alrededor 1.400 médicos militares están ya trabajando, incluidos 450 reclutados en las universidades de las fuerzas armadas, según la agencia EFE.

Y la gran pregunta que la mayoría nos hacemos es ¿Cómo es esto posible?

Módulos prefabricados de panel sándwich.

El truco esencial de Houshenhan está en la utilización de módulos prefabricados de panel sándwich en una altura de dos pisos. Los componentes se producen en fábricas y solamente se montan en el sitio de la construcción. Si no fuese por ellos y su rapidez de montaje, este proyecto no habría sido posible.
El gobierno de Wuhan ha publicado información sobre lo que afirman son una serie de características de diseño del Hospital Huoshenshan, como el uso de presión de aire negativa para garantizar que el aire ventilado fluya hacia, pero no salga, de salas aisladas. Además, construyendo mediante paneles sándwich consigues una estructura ligera y aislada tanto térmica como acústicamente gracias a la inyección de espuma aislante en su núcleo.

Trabajadores cargando un panel sándwich en China

¿Qué conseguimos empleando paneles sándwich?

En el sector de la construcción la relación coste-prestación es primordial. Es por ello que el panel sándwich se ha instaurado como el producto estrella en lo que al campo del cerramiento se refiere.

El panel sándwich es, a día de hoy, componente imprescindible para todo tipo de construcciones industriales, comerciales y residenciales. Ya sea a gran escala como en la edificación de naves, centros deportivos, centros de almacenaje o el tema que nos atañe del hospital de Wuhan, como a pequeña o mediana escala en divisiones de oficinas, techado de viviendas o porches, el panel sándwich es el elemento ideal para el aislamiento acústico y térmico entre otras prestaciones.

Se compone de dos chapas de acero perfilado y prelacado separadas por un núcleo central que puede ser el poliuretano o la lana de roca. Con esta combinación conseguimos de una manera económica, eficaz y versátil elevadas propiedades de aislamiento térmico y acústico. Una de las grandes ventajas del panel sándwich consistente en la sencillez de montaje, lo que ha resultado ser otro de los factores importantes por los cuales se ha popularizado la utilización de paneles sándwich en la construcción ya que, al reducir notablemente los tiempos de montaje respecto a los métodos tradicionales, no solo se produce una economización del tiempo, sino que también se reduce ampliamente el coste en mano de obra.

La arquitectura prefabricada, utilizada para minimizar el coste de construcción y el desperdicio, tiene otro gran beneficio en el caso de una crisis de salud como el coronavirus: la velocidad de ejecución.

Precisamente esta tecnología, conocida como ‘la construcción modular’, se empleó durante la construcción del Hospital Xiaotangshan en Pekín, que fue realizada en solo siete días en respuesta al brote de SARS de 2003. De la misma manera fue construido a principios de 2012 el hotel T30 —un rascacielos de 30 pisos que apareció en la ciudad de Changsha (la provincia china de Hunan) en solo 15 días— y el edificio Mini Sky Cityde 57 pisos, que fue construido en 19 días en la misma ciudad.

¿Esto solo ocurre en China?

El arquitecto Ramón Araujo, director del Máster de Construcción y Tecnología en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM) y autor, entre otras obras, del hospital Infanta Leonor de Madrid, segura que “Son expertos en imitar y acortar tiempos, lo que sí es admirable es su empuje, su vitalidad y su capacidad de organización con un volumen de mano de obra ingente. Pero repito, no hay ninguna innovación”, afirma.

El sistema de construcción es el mismo que el de un edificio de oficinas europeo, cuenta Araujo: “Son estructuras metálicas prefabricadas que se unen con tornillos. Es posible levantar un piso cada día. Solo hay que colocar los módulos (fachadas y bloques de interiorismo) que vienen completamente montados, con sus ventanas y sus instalaciones. No van ladrillo a ladrillo. Es lo más parecido a montar un vagón de tren”, explica. Se trata de una técnica que se basa en la industrialización y la fabricación y que no es ajeno al mundo occidental. “Es lo que se hizo en los años sesenta o setenta para refundar Europa tras la Segunda Guerra Mundial, pero sin ese aire tan enloquecido que tiene lo chino y lo árabe”, señala el arquitecto.

En POLICER disponemos de paneles sándwich con nuestro sello indiscutible de calidad, por lo que es posible realizar proyectos de esta índole sin ningún problema así como a menor escala, como casas prefabricadas